Hoy he visto que en La Casa del Libro venden Los Cuentos de Beedle el Bardo. Agh, odio mirar libros sin llevar dinero encima, pero más odio que sean carísimos.
sábado, 29 de octubre de 2011
Leave it up to me.
Me encantaría trabajar en una librería. El casi-silencio y el olor a libro nuevo me engatusan, me animan a quedarme allí horas contemplando títulos, imaginando las historias que esconden las páginas, leyendo las partes de atrás y quejándome de los precios porque me gustaría llevármelos todos..
Hoy he visto que en La Casa del Libro venden Los Cuentos de Beedle el Bardo. Agh, odio mirar libros sin llevar dinero encima, pero más odio que sean carísimos.
Hoy he visto que en La Casa del Libro venden Los Cuentos de Beedle el Bardo. Agh, odio mirar libros sin llevar dinero encima, pero más odio que sean carísimos.
jueves, 27 de octubre de 2011
Infinita estupidez.
Es increíble el ansia humana por sentirse adulado, halagado. Es evidente que a todos nos gusta sentirnos alabados alguna vez, pero ¿hasta qué punto puede llegar eso? ¿Tanto como para olvidarnos del resto, tanto como para creer que no existe nadie más en el mundo? ¿De verdad se puede llegar al extremo de ignorar las necesidades, preocupaciones y demás factores de la vida del resto del universo?
Será por eso que me gustaría estudiar tantas cosas. Matemáticas lo primero, eso está claro, tienen una extraña belleza que me intriga a investigarlas. Después vienen filosofía, física y psiquiatría. Dos de éstas estarían destinadas a entender el funcionamiento cerebral (o la razón de ser) de todas esas personas absurdas que me ponen de los nervios haciéndose los interesantes mientras hablan de cosas estúpidas con un vocabulario pedante para que nadie se entere y se creen muy maduros y adelantados, y que luego si algo sale mal se enfurruñan como si tuvieran seis años. Un aplauso, por favor, bravo por esa gente.
Más de uno debería conocerse a sí mismo antes de conocer a los demás. Los egocéntricos son perjudiciales para la salud ajena.
Será por eso que me gustaría estudiar tantas cosas. Matemáticas lo primero, eso está claro, tienen una extraña belleza que me intriga a investigarlas. Después vienen filosofía, física y psiquiatría. Dos de éstas estarían destinadas a entender el funcionamiento cerebral (o la razón de ser) de todas esas personas absurdas que me ponen de los nervios haciéndose los interesantes mientras hablan de cosas estúpidas con un vocabulario pedante para que nadie se entere y se creen muy maduros y adelantados, y que luego si algo sale mal se enfurruñan como si tuvieran seis años. Un aplauso, por favor, bravo por esa gente.
Más de uno debería conocerse a sí mismo antes de conocer a los demás. Los egocéntricos son perjudiciales para la salud ajena.
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Reflexiones submarinas
miércoles, 26 de octubre de 2011
Quince.
Las palabras deseadas llegaron a sus oídos de brisa y miel provocando en sus mejillas el rubor típico del atardecer.. mira cómo sale el sol, ha dejado de llover. ¿Estará todo relacionado? ¿Será que el sol es su voz, que ha tocado la ilusión de una niña hecha mujer con sus rayos cálidos atravesando las nubes? Y sale el arcoiris, que quizás sea su risa contagiada por siete colores.
martes, 25 de octubre de 2011
lunes, 24 de octubre de 2011
Ellas.
A mi primer amor lo conocí al nacer,
Luz era su nombre, su poder enorme,
siempre me hizo ver la vida
tan lúcida y tan bella, ella me enseñó a crecer,
jugando a contar estrellas cada anochecer.
Creí enmudecer cuando Ilusión tocó mi corazón
de adolescente, me enamoré perdidamente,
era tan bonita, mi flor favorita, mi otra mitad,
me dijo que los sueños también se hacen realidad.
Perdida en la ciudad vi a Indiferencia andando distraída
cada día sin saber que yo existía,
su mirada ausente entre la gente no me seducía,
demasiado fría, algo me decía "desconfía".
Y mientras Melancolía me quería con locura,
cada noche aparecía en mi cama medio desnuda
y me abrazaba, hurgaba entre mis cicatrices,
yo sollozaba, su piel no me otorgaba días felices
y la abandoné, olvidé su hechizo en su regazo
porque pronto conocí a Pasión, fue como un flechazo,
unidos cada madrugada, mi amada,
siempre haciéndome el amor entre hojas de papel mojadas.
Conocí a Constancia al poco tiempo,
me atrajo su fragancia y desde aquel momento la fui conociendo,
su autoestima y disciplina me dijeron "no abandones,
tendrás un sitio en la cima con los mejores".
Pero sufrí mal de amores cuando Envidia me miró al pasar,
otra vampiresa que besa y que te hace sangrar,
al hablar mentía, quería matar mi fe,
puso veneno en la lengua de aquellos que me crucé.
Fue por eso que lloré junto a Nostalgia cada tarde
sintiéndome un cobarde si venía a acariciarme
hasta que un día Soledad llamó a mi puerta y me paralizó,
me abrazó rompiendo mi armazón
y yo vi pasar los meses, no quería ver a nadie
hasta que encontré a Esperanza esperándome en la calle,
ella me habló de un futuro y de luchar por él,
me dijo "Libertad te espera, ella siempre te será fiel".
Luz era su nombre, su poder enorme,
siempre me hizo ver la vida
tan lúcida y tan bella, ella me enseñó a crecer,
jugando a contar estrellas cada anochecer.
Creí enmudecer cuando Ilusión tocó mi corazón
de adolescente, me enamoré perdidamente,
era tan bonita, mi flor favorita, mi otra mitad,
me dijo que los sueños también se hacen realidad.
Perdida en la ciudad vi a Indiferencia andando distraída
cada día sin saber que yo existía,
su mirada ausente entre la gente no me seducía,
demasiado fría, algo me decía "desconfía".
Y mientras Melancolía me quería con locura,
cada noche aparecía en mi cama medio desnuda
y me abrazaba, hurgaba entre mis cicatrices,
yo sollozaba, su piel no me otorgaba días felices
y la abandoné, olvidé su hechizo en su regazo
porque pronto conocí a Pasión, fue como un flechazo,
unidos cada madrugada, mi amada,
siempre haciéndome el amor entre hojas de papel mojadas.
Conocí a Constancia al poco tiempo,
me atrajo su fragancia y desde aquel momento la fui conociendo,
su autoestima y disciplina me dijeron "no abandones,
tendrás un sitio en la cima con los mejores".
Pero sufrí mal de amores cuando Envidia me miró al pasar,
otra vampiresa que besa y que te hace sangrar,
al hablar mentía, quería matar mi fe,
puso veneno en la lengua de aquellos que me crucé.
Fue por eso que lloré junto a Nostalgia cada tarde
sintiéndome un cobarde si venía a acariciarme
hasta que un día Soledad llamó a mi puerta y me paralizó,
me abrazó rompiendo mi armazón
y yo vi pasar los meses, no quería ver a nadie
hasta que encontré a Esperanza esperándome en la calle,
ella me habló de un futuro y de luchar por él,
me dijo "Libertad te espera, ella siempre te será fiel".
Ahora todos dicen "Nacho, eres gran poeta, eres quien mejor nos muestra la vida oscura e inquieta del planeta, gran poeta, gran poeta, ese es Nacho, nuestra gran arma secreta"..
jueves, 20 de octubre de 2011
Él es luz.
A veces me da por mirarlo fijamente y decirle lo guapo que es. No porque tenga que decírselo falsamente para que crea que lo quiero o, simplemente, por decirle algo. Se lo digo porque necesito hacerlo, porque decírselo me hace más feliz y, aunque parezca una tontería, guapa a mí. Porque su risita al escucharme y su "tú sí que eres guapa" hacen que revoloteen mil mariposas por mi estómago. Sabe que me encanta que me coja el teléfono con un "¡hola preciosa!" y que se despida siempre con un "te quiero". Y, en conjunto, todos esos pequeños detalles son los que me mantienen a la espera todos los días para volver a sentir el placer de escucharlos, los que hacen que me enamore un poco más de él conforme pasa el tiempo y los que me animan siempre que estoy triste.
Y por todo eso sólo puedo decirte que gracias, y que del mismo modo que tú estás ahí incondicionalmente para escucharme, también estaré yo.
Pase lo que pase, sea la hora que sea.
Una chica se despide de su novio en un andén
mientras se sube a ese tren que acelera trepidante..
Alguien anda abandonado con la mente perdida
y alguien se siente perdidamente enamorado.
Y por todo eso sólo puedo decirte que gracias, y que del mismo modo que tú estás ahí incondicionalmente para escucharme, también estaré yo.
Pase lo que pase, sea la hora que sea.
Una chica se despide de su novio en un andén
mientras se sube a ese tren que acelera trepidante..
Alguien anda abandonado con la mente perdida
y alguien se siente perdidamente enamorado.
lunes, 17 de octubre de 2011
Si te vas..
Ojalá que me la encuentre ya entre tantas flores.
Ojalá que se llame Amapola,
que me coja la mano y me diga que sola
no comprende la vida, no.
Y que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y que me pida..
Es capaz de nadar en el mar más profundo.
Igual que un superhéroe, de salvar al mundo.
Donde rompen las olas
salva una caracola.
Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero, no.
Y sin que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y sin que me pida..
"¿Dónde vamos tan deprisa?", me pregunta su sonrisa.
Si tú quieres, tengo el plan:
caminar, salga, que salga el sol,
por donde salga el sol.
Y llegar hasta tu corazón
salvo que salga el sol,
por donde salga el sol.
Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada,
mírame y vuelve a sonreír
que, si no, yo no comprendo nada.
Si te vas, me quedo en esta calle sin salida.
Que este bar está cansado ya de despedidas.
¿Ves? Esta canción también es nuestra.
Extremoduro lo dice.
Ojalá que se llame Amapola,
que me coja la mano y me diga que sola
no comprende la vida, no.
Y que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y que me pida..
Es capaz de nadar en el mar más profundo.
Igual que un superhéroe, de salvar al mundo.
Donde rompen las olas
salva una caracola.
Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero, no.
Y sin que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y sin que me pida..
"¿Dónde vamos tan deprisa?", me pregunta su sonrisa.
Si tú quieres, tengo el plan:
caminar, salga, que salga el sol,
por donde salga el sol.
Y llegar hasta tu corazón
salvo que salga el sol,
por donde salga el sol.
Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada,
mírame y vuelve a sonreír
que, si no, yo no comprendo nada.
Si te vas, me quedo en esta calle sin salida.
Que este bar está cansado ya de despedidas.
¿Ves? Esta canción también es nuestra.
Extremoduro lo dice.
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