Nuestros silencios están llenos de canciones que no nos atrevemos a dedicarnos. De "te estoy echando (mucho) de menos" que no salen de nuestras bocas. De poesías y fragmentos de libros que leemos y nos callamos. De piezas de museo que queremos ver con el otro.
A lo mejor nuestros silencios los lleno sólo yo.
Todavía no entiendo que algo tan sólido pueda sujetarse de un hilo.
With, without, and who'll deny it's what the fighting's all about.
El amarillo puede irse en cualquier momento. Me asusta. Me ha hecho falta su brillo para eclipsar el añil, para convertirlo en un azul desvaído, gastado por el tiempo (y las lágrimas). Ya no es el color oscuro que me engullía, aquel en el que me sentía tan perdida que temía no volver a orientarme jamás. El amarillo me ha recordado que el tiempo desgasta el dolor. Su luz ha empalidecido los cuadros de la tristeza que colgaban en mis paredes. Es un pequeño sol, aunque a veces se le olvide brillar para sí mismo.
Y aunque me asuste, aunque vea venir otra vez al añil a lo lejos, quiero que despliegues las alas y vueles tan lejos como te haga falta para seguir brillando, ahora que por fin eres consciente de tu luz. De tu amarillo desbordante.
A veces, más que un ancla, necesito algo que me propulse con fuerza a la superficie. Las anclas, al fin y al cabo, se quedan en el fondo. Tú siempre flotas, y eso es maravilloso. Cuando me ves al fondo, me recoges y me sacas fuera. Me enseñas el color amarillo, y eso es más que maravilloso. Es casi magia. El calor, la vida, la luz. Todo está fuera del agua.
Gracias. Eres una conexión preciosa con el amarillo.
Normalmente, habría utilizado "necesitamos" en lugar de "necesito" en la primera frase. Pero me he rendido un poco. No me importa derrumbarme y admitir el derribo si es contigo. No estoy muy segura de si eso está bien o mal.
Quizá no leas esto nunca. Pero gracias, de corazón.
(La mejor postal que podías haberme traído. Sin duda.)
Little darling, I feel that ice is slowly melting.
Estoy reiniciándome. Reconstruyéndome. Haciendo las paces conmigo misma. Reencontrándome.
La magia del aire libre, de acordarme de remar mi propia canoa. De que "Rover es el que hace caminos". Del siempre listos.
Creo que he encontrado otra vez el sendero correcto. El que me gusta, el mío de verdad. He vuelto a acordarme de mí.
I am bird girl and bird girls can fly.
Tenía trece años cuando elegí que mi animal totémico fuera la rana punta de flecha. El anfibio más venenoso del mundo. Y uno de los más pequeños. En realidad no sé si era demasiado pequeña para elegir algo tan importante. Más de una vez he pensado que me equivoqué eligiendo un animal venenoso. Yo no soy venenosa en absoluto. Puede que con trece años, sin embargo, intentara guardarme mejor las espaldas. Ser un cactus. La rana punta de flecha es minúscula, y su veneno es pura defensa ante los depredadores más grandes que ella (casi todos). Con trece años no pretendía hacer daño con mi defensa ni mucho menos. Viendo que he cambiado poco, puedo intuir que lo que quería era poder llegar a ser peligrosa a pesar de mi tamaño minúsculo. (Sigo siendo muy pequeña). Que intentar hacerme daño pudiera llevar consigo consecuencias significativas.
Ahora creo que mi yo de trece años dio en el clavo con mi tótem. Es verdad que no puedo sentirme identificada con él completamente, pero también es cierto que la rana punta de flecha bien podría ser mi álter ego. Ella sabe defenderse eficazmente a pesar de ser diminuta. Puede que haya animales mejores para mí, pero este es perfecto a su manera.
We stop looking for monsters under the bed when we realize they're inside of us. The Dark Knight.
Si dejo que las palabras fluyan esto va a ser una masacre.
No sé si tengo algo que perder. Ni siquiera tengo claro si he perdido, si he ganado, si he avanzado. (Creo que no he avanzado nada).
Set my hands on fire. I'm burning to escape the cold.
Por dios, quiero olvidarme tanto de mi existencia que me estoy ahogando. Ayer leí que lo que no te mata te deja como estabas. Igual es ese el problema. El "de los errores se aprende". Yo no sé nada. Ni siquiera si estoy cometiendo errores. Tengo el sistema de aprendizaje roto. Y muchos mecanismos más.
And you are folded on the bed where I rest my head, there's nothing I can see, darkness becomes me.
Me doy miedo. Estoy desafinada. En caída libre. Tampoco aprendí nada de mi pánico a los agujeros negros. Creo que no sé guardarme las espaldas.
Releerme sólo me enseña que sigo siendo la misma. El otro día me dijeron que era una persona enorme. Yo me siento minúscula. Que me honran mis actos. Supongo que es un consuelo. Un parche en el agujero que tengo en el pecho. (Es un agujero negro, estoy casi segura).
Estoy muy cansada de las canciones tristes. Y del frío. Del frío estoy más que harta.
Soy un laberinto. Un laberinto absurdo y cruel, porque se me ha olvidado decirme cómo se sale.
No quiero seguir escribiendo porque no me gusta el resultado final. Y a la vez necesito escribirlo. A lo mejor es la vía que tengo hacia fuera de mí. A lo mejor así es como consigo verme. Ahora mismo estoy hecha de agua. Ya he dicho tropecientas veces que no sé nadar.
Al final esto es un grito de auxilio. Para mí misma.
But I'm already there, I'm already there. Wherever that is you, I will be there too.
Sal ya de aquí. Por favor.
Decisions are made and not bought, but I thought this wouldn't hurt a lot. I guess not.
Un abrazo tan fuerte que te junte las piezas rotas.
Como un satélite fuera de órbita. Le da igual andar con los ojos abiertos o cerrados. Sabe que hoy toca otra vez entrar en la estación de San Bernardo. La verdad es que empieza a estar harta de esas paredes, harta de respirar ese aire viciado que le recuerda al hielo que le rodea el alma. Y a la vez le reconforta la luz triste de la estación, la gente esperando. Eso es todavía peor. Significa que deshacerse le parece una buena opción a ratos.
Pero hace tanto frío que ni las lágrimas la diluyen. Demasiado frío para ser agua.
Demasiado tarde para todo, para nada.
El tiempo ha dejado de ser el que era. Eso me pierde todavía más. Yo siempre fui puntual.
-I can feel so many ideas... so much darkness. Rose, give me orders. Order me to die. -I can't do that. -This is not life. This is sickness. I shall not be like you. Order my destruction! Obey! Obey! OBEY! -Do it. -Are you frightened, Rose Tyler? -Yeah. -So am I... Exterminate.
Está lloviendo. Tan fuerte que asusta. De estas tormentas fuertes que duelen en los hombros. De las que no te dejan ver. Tengo los pies encharcados a pesar de mis botas de agua verdes. Me quedo plantada bajo la lluvia. Llevo un chubasquero amarillo. Destaca en este paisaje gris azulado. A lo mejor envolviéndome en colores chillones se me olvida que me estoy calando hasta los huesos.
(Me he hecho tan pequeña que el agua me llega por las rodillas.)
Esta canción pertenece sin duda a la banda sonora de mi vida.
Me parece inmenso el mundo de los sentimientos. Tanto que no paro de perderme dentro. ¿Cómo sabemos si estamos alegres, tristes o eufóricos? Si no sabemos definirlos o delimitarlos.
Creo que el mundo de los sentimientos está compuesto por agua. Creo que quiero deshacerme un rato. Disolverme. Diluirme. Creo que, si estuviera perdida, ahora mismo no quiero encontrarme. Creo que quiero atenuarme.
Cómo podemos comparar emociones si no las conocemos. Cómo vas a sentir lo mismo. Sólo puedes sentir distinto.
-Hace millones de años que las flores fabrican espinas. Hace millones de años que los corderos comen, igual, las flores. ¿Y no es serio intentar comprender por qué se esfuerzan tanto en fabricar espinas que nunca sirven para nada? ¿No es importante la guerra entre los corderos y las flores? ¿No es acaso más serio y más importante que las sumas de un Señor gordo y rojo? ¿Y no es importante que yo conozca una flor única en el mundo, que no existe en ninguna parte salvo en mi planeta, y que un corderito puede aniquilar de un solo golpe, así sin más, una mañana, sin darse cuenta de lo que hace? ¿No es importante eso? Enrojeció. Luego agregó: -Si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es suficiente para que sea feliz cuando las mira. Se diría a sí mismo: "Mi flor está allí, en alguna parte...". Pero si el cordero se come la flor, para él es como si, bruscamente, todas las estrellas se apagaran. Y esto, ¿no es importante? No pudo decir más nada. Estalló bruscamente en sollozos. Había caído la noche. Yo había dejado mis herramientas. Ya no me importaban el martillo, la tuerca, la sed ni la muerte. Había, en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito que necesitaba consuelo. Lo tomé en mis brazos, lo acuné. Le dije: "La flor que tú amas no está en peligro... Dibujaré un bozal para tu cordero... Dibujaré una armadura para tu flor... Yo...". No sabía qué más decir. Me sentía muy torpe. No sabía cómo llegar a él, cómo encontrarlo... Es tan misterioso el país de las lágrimas... El Principito.
Supongo que algunas personas nacen con la tragedia en la sangre. Donnie Darko.
Hace años vi un documental sobre las emociones y el efecto que tenían sobre el sistema nervioso. Explicaban que uno puede ser adicto a alguna emoción, al igual que a una droga. Me tuve miedo por un momento. Se puede ser adicto a la tristeza.
Quiero deshacerme de todo aquello que me agarra desde detrás y me tira al suelo. Quiero que me deje de doler el cuello de mirar lo que dejo de espaldas. Quiero que deje de subir la marea. Quiero mejorar. Quiero podarme las ramas muertas. Quiero salir de aquí y andar al nivel del suelo. Quiero romper con mis miedos. Quiero que deje de llover.
Quiero llorar hasta dormirme, y al despertar haber aprendido por fin.
A veces me gustaría vivir cerca del mar, aunque odie la arena. Me gusta el olor del agua salada. Me gusta escuchar el choque de las olas contra las rocas, aunque suene a tópico. Pero también me da miedo lo infinito que parece el mar. Sobre todo me da miedo de noche, cuando parece que el agua es negra y amenaza con tragarte.
Últimamente no me hace falta vivir cerca del mar para sentirme como si estuviera todo el rato metida en el agua. De verdad que no sé nadar, o al menos no avanzo mucho cuando nado. Cuando creo que he progresado en mi aprendizaje y ya sé nadar un poco mejor, el mar me arrastra de nuevo al principio, haciendo que mi esfuerzo haya sido inútil.
Dejad que me consuma la pena al menos durante un rato, por favor. Quiero dejar de nadar sólo un ratito, y que el mar me lleve a donde quiera mientras me recupero de la frustración y la decepción. Prometo que volveré a nadar con más ganas. Sólo tengo que hablar conmigo misma y desechar los sentimientos que intentan hundirme. De verdad.
It's hard, hard not to sit on your hands, bury your head in the sand, hard not to make other plans and claim that you've done all you can all along, but life must go on. It's hard, hard to stand up for what's right and bring home the bacon each night, hard not to break down and cry when every idea that you've tried has been wrong, but you must carry on. It's hard, but you know it's worth the fight.
No suele gustarme lo que escribo, pero ayer leí viejas entradas.. y me gustaron.
Será que he ido cambiando y ya no me acuerdo de mi yo de hace tiempo.
Me acuerdo del día que me hablaste de esta canción. Entonces me pareció que estaba bien, y la olvidé por no entenderla. El otro día la escuché por casualidad. La escuché de verdad. Y me gustó tanto, me pareció tan magnífica, que pensé en ti y en tu madurez musical de entonces. Me alegro de haber alcanzado yo esa madurez, y me alegro de que haya sido en parte gracias a ti.
Ayer, gracias a una pequeña crisis de personalidad, la escuché intensamente. Y me acordé de ti. Y te eché de menos. Y me alegré de haberte conocido, de que me hubieras descubierto canciones y significados que ahora entiendo. Y vi la oveja de peluche irlandesa que me regalaste, y me acordé de mi monstruo del lago Ness y de una postal que compré hace un par de años en Weymouth para mandártela en algún cumpleaños.
Supongo que tras muchos años aprendiendo, ya puedo entender el mundo un poco mejor. El otro día me dijiste que odiaste el capítulo de una serie porque mostraba la diversidad de creencias de los personajes, porque dedicaron dicho capítulo a su fe (o ausencia de ella). Yo pensé que era un capítulo hermoso. Y pensé que era bonito que buscaran un sentido. Porque, la verdad, yo no lo encuentro, y a veces me gustaría poder creer en algo que me dijera que todo esto merece la pena.
Una amiga una vez me dijo que le gustaba pensar que nos conocimos por el destino, que eso lo hacía todo más lindo. También me dijo que es muy triste no creer en nada, que necesitas algún tipo de apoyo para sobrevivir al caos de la vida.
Aún no he encontrado nada en lo que creer. Y tengo que darle la razón, a veces me entristece un poco.
As your guardian I was instructed well
to make sense of God's love
in these fires of hell.
No, I don't expect you to understand
just to live what little life
your broken heart can.
Maybe your light is the sea
and the darkness the dirt.
In spite of the uneven odds,
beauty lives from the earth.
From the earth.
From the earth.
You're much too young now,
so I write these words down:
"Darkness exists to make light truly count".
1095 días. Y parece que fue ayer. A ti te doy el "in spite of the uneven odds, beauty lives fom the earth".
Gracias por buscar un sentido conmigo, y por endulzar lo agrio de la vida. Love you.
While listening to Jeff Buckley's Hallelujah I remember how it was to first realizing that I was a freak. I finally got used to it, but sometimes it's hard not to get sick with the claustrophobic feeling of not fitting in. I remember telling to nobody "please take me out of here", wherever my mind could just calm down and shut up.
But then I found out there were some places, some people I could relate to. Fandoms really made my world better. They helped me finding myself. Now I'm proud of being a weirdo; this is my reality, and I can move comfortably through it.
I started being a Gleek like three months ago. That TV show really moved me. They made me feel connected to the characters somehow. They fitted in my heart like a perfect puzzle, and I knew I found a brand new wonderful freaky thing to hold onto.
Last 13th made my world tremble. This is so unfair. I really don't give a shit if this sounds childish or stupid. Glee is really, extremely important to me. I'm not asking for understanding, just for respect. I really need to cry my pain away. I deserve feeling broken just for a while.
The only thing I want to hear right now is that it's okay to cry.
Veo esto en blanco y no sé por dónde empezar. Han sido dos años y ocho meses tan llenos de detalles increíbles, tan llenos de amor sobrecogedor que me siento desnuda, mínima, al intentar describir lo que provocas en mí. La felicidad que me invade, lo afortunada que me siento por haber encontrado a mi mejor amigo, mi confidente y mi amante.
Recorro nuestro baúl de recuerdos, veo cómo hemos evolucionado. Cómo pasamos a ser dos atolondrados inexplicablemente enamorados el uno del otro a convertirnos en una supernova. Te quiero tanto que todo lo que pueda escribir o decir me parece ridículo e insuficiente.
Ya sabes que me encanta expresar sentimientos con canciones, identificarnos con las letras y sentir cómo mi corazón bombea sangre al ritmo de la música mientras me imagino cantándotelas al oído. Así que ahí va:
And being apart ain't easy on this love affair, two strangers learn to fall in love again, I get the joy of rediscovering you. Oh, boy, you stand by me, I'm forever yours faithfully.
Me has hecho crecer como persona, me he descubierto a mí misma y me encanta mi yo cuando estoy contigo. Sacas a relucir la mejor versión de mí, y ni en toda mi vida podré terminar de agradecértelo.
Felices dos años y ocho meses siendo increíbles. Te quiero infinito.
You think I'm pretty without any make-up on, you think I'm funny when I tell the punch line wrong, I know you get me, so I let my walls come down, down. Before you met me, I was alright but things were kinda heavy, you brought me to life, now every february you'll be my valentine, valentine.
Let's go all the way tonight, no regrets, just love. We can dance until we die, you and I will be young forever.
Siempre me resulta curioso viajar en tren. Hoy más que nunca ha sido una experiencia extraña. Reconfortante, odioso y triste a partes iguales. A mi lado iban dos chicos, muy posiblemente con Síndrome de Asperger, hablando de proverbios chinos, del autobús B4 y de la hora y el día exactos en que uno de los dos se pidió una tapa de patatas con ali-oli en un bar. No pude evitar escucharles hablar, asombrada por su riqueza de vocabulario y expresiones, por la inocencia que derrochaban sus palabras. Me planteé algo que dijo la madre de un Asperger. Venía a ser algo así como que la gente que sufre del síndrome no conoce la maldad o la ironía, que son ingenuos por naturaleza. De alguna manera eso me reconfortó, me hizo pensar que las dos personas que debatían sobre cosas tan inocuas y triviales no tenían que soportar la verdad de la vida. Maldigo a todo aquel que pueda querer hacerles daño.
Pensé que eran como niños, ajenos a lo complicado del mundo y en continuo aprendizaje. Ávidos de cosas nuevas, sedientos de saber. Y una voz chillona me sacó de mis pensamientos. Precisamente la voz de un niño de no más de un año sentado cerca de mí, acompañado por varios mayores. Cuál fue mi sorpresa y asco al escuchar que esos mayores que lo acompañaban se divertían a base de enseñarle palabrotas al niño, que las repetía sin saber qué decía. "¡Maricona!", "¡Gilipollas!", decía con su vocecita aguda, los otros se reían, y más se reía él al ver que los demás lo hacían. Los Asperger se bajaron del tren, y yo me quedé asqueada y enfadada, pensando en lo que estoy escribiendo ahora.
Los sitios que dejaron libres los Asperger fueron ocupados por antiguas compañeras de instituto. De nuevo sin poder evitarlo, escuché de qué hablaban, a ver si llegaba a enterarme qué hacían ahora, qué estudiaban, qué tal les iba. Una de ellas, que fue gran amiga mía, empezó a hablar de su asignatura de Literatura Universal del último año de instituto. Hablaba de La metamorfosis de Kafka, decía que le había parecido un libro absurdo. Vamos, que no lo había entendido. No pude evitar intervenir para decirle que a mí me pareció un libro encantador con el cual lloré. Por su expresión cualquiera podría haber dicho que estaba a punto de llamar a un hospital psiquiátrico. Eso me entristeció mucho.
Así que me bajé del tren sin despedirme (en parte porque ella me evitaba a ojos vista), y volví a casa.