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martes, 23 de septiembre de 2014

Just starting to crawl.

(Prefería sufrirlo
mil veces antes que infligirlo.)

Te imagino entre las olas un día gris. Siento tanto no haber sido ancla. Siento tanto haber sido el iceberg con el que chocaste (era mayo y yo tuve que haber estado fría, más fría que el puto invierno). Siento tanto que te llevara la marea. Siento tanto el teléfono sin respuesta. Siento tanto haberte llovido. Siento tanto haberte intoxicado con mi amor caducado. Siento tanto todos los sitios que llevan nuestro nombre. Siento tanto tus piezas rotas. Siento tanto que no tuvieras quien te arreglara.

Pero sobre todo, siento tanto no haber sabido cómo seguir queriéndote.

Llevo más o menos desde ese mayo helado arrastrándome entre cristales rotos. Casi se me desangra el alma. Sufriría con gusto veinte mayos más si pudiera borrar todas tus lágrimas.

Ojalá la vida te cruce con alguien mejor que yo.


Te debo tantas cosas que voy a necesitar otra vida para arreglarlo todo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Pulling against the stream.

Creí mi hogar apagado
y removí las cenizas...
Me quemé la mano.
Antonio Machado.

La lluvia acaba volviendo, al fin y al cabo.

Siempre he pensado que tengo una excelente memoria. Puede que la haya sobrestimado, o quizá no funcione como debería. Estoy todo el rato olvidando que la pena vuelve como la marea. Me he envalentonado mucho últimamente, y me ha dado en la cara. Me ha calado la ropa.

Al menos no ha llegado a los huesos. Supongo que es un paso.

(Espero que el paso sea hacia delante.)



Es curioso. Me he leído como si fuera otra persona. Como si los soliloquios no hubieran salido de mis monstruos y mis fantasmas.

Y me he gustado.

viernes, 5 de octubre de 2012

Dependencia bendita.

Te busco frenéticamente en un caótico compás de pasos acelerados. Huyes. Veo tu sombra reflejada en todas partes, o puede que me esté engañando y sólo vea mis ganas de verte. De olerte y tocarte. Te vas. Te diluyes como acuarela en agua. Sigo persiguiendo el atisbo de tu sombra hasta que tropiezo y caigo encima tuya. Aquí estás, lo llenas todo. Estás en todas partes. Buscándome con los ojos y con la boca.

Consúmeme.


Tengo ronca el alma de quererte
en esta soledad llena que me ahoga.
Tengo los ojos llenos de luz de imaginarte
y tengo los ojos ciegos de no verte.
Tengo mi cuerpo abandonado al abandono
y tengo mi cuerpo tiritando de no poder tocarte.
Tengo la voz tosca de hablar con tanta gente
y tengo la voz preciosa de cantarte.
Tengo las manos agrietadas de la escarcha
y tengo las manos suaves de en el cielo acariciarte.
Tengo soledad, luz, alegría, tristeza,
rebeldías, amor, sonrisas y lágrimas...

Y también te tengo a ti, preciosa,
caminando por las venas con mi sangre.

jueves, 14 de junio de 2012

El crimen fue en Granada.

1. El crimen.
Se le vio, caminando entre fusiles, 
por una calle larga, 
salir al campo frío, 
aún con estrellas de la madrugada. 
Mataron a Federico 
cuando la luz asomaba. 
El pelotón de verdugos 
no osó mirarle la cara. 
Todos cerraron los ojos; 
rezaron: ¡ni Dios te salva! 
Muerto cayó Federico 
—sangre en la frente y plomo en las entrañas— 
... Que fue en Granada el crimen 
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.


2. El poeta y la muerte.
Se le vio caminar solo con Ella, 
sin miedo a su guadaña. 
—Ya el sol en torre y torre, los martillos 
en yunque— yunque y yunque de las fraguas. 
Hablaba Federico, 
requebrando a la muerte. Ella escuchaba. 
«Porque ayer en mi verso, compañera, 
sonaba el golpe de tus secas palmas, 
y diste el hielo a mi cantar, y el filo 
a mi tragedia de tu hoz de plata, 
te cantaré la carne que no tienes, 
los ojos que te faltan, 
tus cabellos que el viento sacudía, 
los rojos labios donde te besaban... 
Hoy como ayer, gitana, muerte mía, 
qué bien contigo a solas, 
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»


3.
Se le vio caminar... 
Labrad, amigos, 
de piedra y sueño en el Alhambra, 
un túmulo al poeta, 
sobre una fuente donde llore el agua, 
y eternamente diga: 
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!


Antonio Machado, El crimen fue en Granada: a Federico García Lorca.

Si el corazón pensara dejaría de latir.


Creo que estoy tan cansada que no tengo ni miedo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Se querían.

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.


Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.


Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.


Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente sólo.


Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.


Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.


Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.


Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

Vicente Aleixandre.

Estudiando a Nietzsche y a Marx y sonriendo en cada línea. Aunque la sonrisa sea sólo temporal.


Yo me quedé con su olor, ella me arrancó la piel, me dijo justo al final "no quiero volverte a ver"..

jueves, 10 de mayo de 2012

Sonetos del amor oscuro.

Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.


Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido,
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.


Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.


Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!

Parece que han encontrado al amor oscuro de García Lorca, aquel al que iban dirigidos sus últimos versos antes de ser humillado y asesinado a manos de la clase humana que odia la diferencia, que presume alegremente de su ignorancia supina y su inexistente educación social. Ya se saben su nombre y sus apellidos, ya no es su amor secreto. Ya no existen el misterio, las conjeturas, las suposiciones.

Puede completarse, pues, el último capítulo de su vida, arrebatada ya la ternura del no conocer los detalles, viéndose invadidas sus últimas intimidades. A mí me encantan las palabras que desprenden emoción, pero qué quieren que les diga, me gustan más cuando contienen un secreto.


Pronto ¡pronto! Que unidos, enlazados,
boca rota de amor y alma mordida, 
el tiempo nos encuentre destrozados. 

martes, 8 de mayo de 2012

Vengo a reescribir la historia.

Todo lo que busco es un oído que me escuche,
que al sentir surgir la rabia en sus latidos luche,
que no se agache ante el poder y el golpe de su inclemencia,
busco militantes que muestren desobediencia.
Todo lo que soy me lo dio la dura experiencia,
las hostias del pasado que han matado mi inocencia.
Soy mi esencia y mi destino,
mi suerte y mi mentor,
soy yo el que se redime si no encuentro redentor.


Fuego.

martes, 14 de febrero de 2012

Baby, I'm yours.

Que no nos hacen falta catorces de febrero ni ningún otro día "especial" del año para decir oye, que te quiero. Todo eso quedó muy atrás. Quedó en ese sitio donde depositamos lo que los demás pensaban, la incomprensión y los prejuicios, todo lo que intentaba rompernos. Y aunque sigan habiendo trabas, siempre conseguiremos auparnos y coger otro camino. Porque será nuestro. Y lo andaremos juntos.


No tenemos que regalarnos nada. Los sentimientos no se demuestran con objetos, lo material no es más que un engaño que nos hace creer que tiene algún tipo de valor sólo porque ha costado dinero. Nosotros ya nos regalamos el uno al otro hace algo más de un año y medio..

Y eso es más que suficiente. Para toda la vida.


Te amo, y eso ni hace falta que lo escriba, pero sabes que me encanta decírtelo. Incluso los días que no son catorces de febrero..

Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres..

viernes, 13 de enero de 2012

Ajeno.

Largo se le hace el día a quien no ama
y él lo sabe. Y él oye ese tañido
corto y duro del cuerpo, su cascada
canción, siempre sonando a lejanía.
Cierra su puerta y queda bien cerrada;
sale y, por un momento, sus rodillas
se le van hacia el suelo. Pero el alba,
con peligrosa generosidad,
le refresca y le yergue. Está muy clara
su calle, y la pasea con pie oscuro,
y cojea en seguida porque anda
sólo con su fatiga. Y dice aire:
palabras muertas con su boca viva.
Prisionero por no querer, abraza
su propia soledad. Y está seguro,
más seguro que nadie porque nada
poseerá; y él bien sabe que nunca
vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
¿cómo podemos conocer o cómo
perdonar? Día largo y aún más larga
la noche. Mentirá al sacar la llave.
Entrará. Y nunca habitará su casa.

Claudio Rodríguez.


Porque cada sílaba es un beso por tu ombligo y todo eso.

lunes, 9 de enero de 2012

Si no somos nadie, nadie va en contra.

Que cuando entre mis brazos 
resuenen cañonazos,
yo iré perdido entre tus dunas,
dejándolo todo, quemando los tronos
donde reinen dudas.

Toda historia puede contarse a partir de retales de canciones. El otro día empezó a sonar Que se joda el viento a través de mis auriculares de manera totalmente aleatoria. Hay poemas que merecen estar en libros, esta canción es uno de esos. Sobre todo porque habla de nosotros, al igual que otros tantos (nunca son demasiados, nunca son suficientes).

Que si a nuestra locura 
vuelven nubes oscuras,
nos cogerán frente con frente 
y codo con codo,
cada vez más solos rodeados de gente.

Hoy se ha formado una discusión en mi cabeza sobre la existencia de la casualidad. Es bonito creer que estemos entrelazados por algún tipo de fuerza exterior, pero más bonito es pensar que nos cruzamos absolutamente por azar, que entre los siete mil millones de terrícolas fuimos a parar al mismo sitio y en el mismo momento. Eso hace de nuestra caja de recuerdos (pasados y futuros) una auténtica proeza, algo gigante, luminoso y cálido. Nosotros somos luz y ellos están ciegos.

Y báñate en mis ojos, que se joda el mar
que quiera mecerte a su antojo.
Si no somos nadie, nadie va en contra.
Y si a las heridas quiere echarles sal,
sólo va a encontrarse cerrojos
y las cicatrices de la soledad.



Mi casa está donde estás tú,
los mismos ojos, la misma luz.


We made a promise.

Un palacio de cristal para nosotros.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Báilame el agua.

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? 
Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar. 
Sin aliento.

Tengo muchas ganas de una película como Báilame el agua.


-Y tú con María qué pasa, ¿ya no estás?
-Seguirá en la azotea. Yo nunca estuve a su altura.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Rima LV.

Entre el discorde estruendo de la orgía
acarició mi oído,
como nota de música lejana,
el eco de un suspiro.


El eco de un suspiro que conozco,
formado de un aliento que he bebido,
perfume de una flor que oculta crece
en un claustro sombrío.


Mi adorada de un día, cariñosa,
"¿En qué piensas?", me dijo.
"En nada..." "En nada, ¿y lloras?"
"Es que tengo alegre la tristeza y triste el vino."


Gustavo Adolfo Bécquer.

No sé si decir un día más o un día menos.

Nunca había deseado tanto que llegara la Navidad. Será porque últimamente siempre tengo los pies fríos.


martes, 15 de noviembre de 2011

El idioma de los dioses.

Inmortales piezas musicales hacen que el tiempo se pare,
estallan como bombas provocando ondas letales
de esperanza, de aliento y vida, mi gran amiga,
sólo tú haces eficaces todas las frases que diga;
mi balanza, mi paz, mi druida, en la fatiga
sólo tú haces realidad los sueños que yo persiga.
Y es que sin ti no hay destino, sólo piedra y mil caminos,
sin ti soy un mimo temblando en el camerino
pero tú acoges mis voces si me ves desorientado
y bailas conmigo un vals igual que dos enamorados.


Supongo que a eso es a lo que aspira toda alma bohemia (aunque odio plantar adjetivos calificativos), a acabar siendo reconocida por la belleza que expresa su arte, por describirle al mundo emociones que lo sobrecojan y le hagan bombear el corazón con más fuerza.

Supongo que me encantaría escribir así, o quizás también como lo hace Malzieu, me gustaría sacar sonrisas y lágrimas (con una frecuencia 10-1), o no sé, simplemente reblandecer el corazón y emborrachar el cerebro con felicidad y dolor aunque la resaca no durara más de diez segundos.

lunes, 24 de octubre de 2011

Ellas.

A mi primer amor lo conocí al nacer,
Luz era su nombre, su poder enorme,
siempre me hizo ver la vida
tan lúcida y tan bella, ella me enseñó a crecer,
jugando a contar estrellas cada anochecer.


Creí enmudecer cuando Ilusión tocó mi corazón
de adolescente, me enamoré perdidamente,
era tan bonita, mi flor favorita, mi otra mitad,
me dijo que los sueños también se hacen realidad.


Perdida en la ciudad vi a Indiferencia andando distraída
cada día sin saber que yo existía,
su mirada ausente entre la gente no me seducía,
demasiado fría, algo me decía "desconfía".


Y mientras Melancolía me quería con locura,
cada noche aparecía en mi cama medio desnuda
y me abrazaba, hurgaba entre mis cicatrices,
yo sollozaba, su piel no me otorgaba días felices


y la abandoné, olvidé su hechizo en su regazo
porque pronto conocí a Pasión, fue como un flechazo,
unidos cada madrugada, mi amada,
siempre haciéndome el amor entre hojas de papel mojadas.


Conocí a Constancia al poco tiempo,
me atrajo su fragancia y desde aquel momento la fui conociendo,
su autoestima y disciplina me dijeron "no abandones,
tendrás un sitio en la cima con los mejores".


Pero sufrí mal de amores cuando Envidia me miró al pasar,
otra vampiresa que besa y que te hace sangrar,
al hablar mentía, quería matar mi fe,
puso veneno en la lengua de aquellos que me crucé.


Fue por eso que lloré junto a Nostalgia cada tarde
sintiéndome un cobarde si venía a acariciarme
hasta que un día Soledad llamó a mi puerta y me paralizó,
me abrazó rompiendo mi armazón


y yo vi pasar los meses, no quería ver a nadie
hasta que encontré a Esperanza esperándome en la calle,
ella me habló de un futuro y de luchar por él,
me dijo "Libertad te espera, ella siempre te será fiel".



Ahora todos dicen "Nacho, eres gran poeta, eres quien mejor nos muestra la vida oscura e inquieta del planeta, gran poeta, gran poeta, ese es Nacho, nuestra gran arma secreta"..

lunes, 17 de octubre de 2011

Si te vas..

Ojalá que me la encuentre ya entre tantas flores.
Ojalá que se llame Amapola,
que me coja la mano y me diga que sola
no comprende la vida, no.
Y que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y que me pida..


Es capaz de nadar en el mar más profundo.
Igual que un superhéroe, de salvar al mundo.
Donde rompen las olas
salva una caracola.


Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero, no.
Y sin que me pida más, más, más, más, más, dame más.
Y sin que me pida..


"¿Dónde vamos tan deprisa?", me pregunta su sonrisa.
Si tú quieres, tengo el plan:
caminar, salga, que salga el sol,
por donde salga el sol.
Y llegar hasta tu corazón
salvo que salga el sol,
por donde salga el sol.


Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada,
mírame y vuelve a sonreír
que, si no, yo no comprendo nada.


Si te vas, me quedo en esta calle sin salida.
Que este bar está cansado ya de despedidas.




¿Ves? Esta canción también es nuestra.

Extremoduro lo dice.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Just missing you.

Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.


Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no
-¿a dónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

Pedro Salinas, La voz a ti debida: versos 1290-1316.

Este genuino sentimiento de vacío cuando te vas.. cuando por absurdas razones físicas no puedo flotar y seguir tu tren, seguirte al infinito como quiero hacer..

Mis ojos y mi boca siempre te pedirán que vuelvas, y encuentran la felicidad al ver que siempre cumplimos esa promesa de querernos más que nadie, que siempre volvemos a volver.

Te quiero.



viernes, 23 de septiembre de 2011

Anochece.

Una ciudad que nos atrapa
Un amigo que traiciona
Una puerta que se abre
Una ventana en la que nadie asoma
Una caricia en la mañana
Una pasión
Una rabia como símbolo de acción, de una generación
Una luz que ilumina
Una canción que me anima
Una lágrima que cae y que limpia una vida herida
Una calle colapsada
Un amor que no se acaba
Un político que mira hacia otro lado y no hace nada
Un respeto que se gana
Una inocencia que se pierde
Un corazón que se acelera cuando un enemigo vuelve
Un policía que me insulta
Un lugar lejos de aquí
Un sentimiento que se oculta por miedo a qué dirán de mí
Una familia que se abraza
Un hermano de otra raza
Un jefe que sonríe
Un consejo que, sin más, rechazas
Un atajo
Un lujo que me distrae
Una calma que me arropa si el sol cae
Un olor que trae recuerdos
Una chica que no sabe que la observo
Un álbum de fotos roto pero que aún conservo
Una libertad que huye
Un micro que me comprende
Una venganza justa
Un secreto que se vende
Una historia sin comprender
Un cuerpo de mujer
Un beso distante
Un instante de placer
Un ayer que ya no existe y un mundo que nos repudia
Un día en Suburbia.


Un tiempo difícil
Un silencio que relaja
Un hombre que no se rinde
Un simple perro de paja
Una distancia que se asume
Un porro que me consume
Una noche
Una plaza
Una botella que nos une
Una rima que se escapa
Un sueño por conseguir
Un horario que encarcela
Un nombre que no quiero oír
Una madre que me espera
Un acto de bondad
Un crimen
Un rap que resucita cuando el resto me deprime
Un te quiero, un hasta luego y un por qué
Una suerte que me ampara porque yo me la busqué
Un billete que sale de mi bolsillo
Un vacío
Un barrio que me recuerda dónde están los míos
Un pecado sin remordimientos
Un juguete que aún divierte
Un sólo camino
Una vida
Una muerte
Un paso firme sobre un charco
Un retrato sin un barco
Una página que sigue en blanco
Un canto
Un parto
Un salto
Un llanto
Una gota de sangre secándose en el asfalto
Un árbol que llora hojas secas
Una estatua que se pudre
Un cielo que nunca veo porque el humo lo recubre
Un regalo que agradezco
Un arte que me hace temblar
Un mar que siempre escucha cuando quiero hablar
Un hogar donde descanso
Un lugar de odio y de furia
Un día en Suburbia




No puedo evitar estremecerme cuando escucho esta canción.

Poesía y música. Nada más que decir.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Bitter heart.

Me engañaste, y: "¡No has sido tú el primero!",
dijeron mis amigos,
un tiempo de tus pérfidos engaños
víctimas o testigos.
No sé quién fue el primero, mas el último
sé que será un gusano:
buscará el corazón de tu cadáver,
y ha de buscarlo en vano.


Joaquín M. Bartrina.


Qué cosas, ¿eh? Al principio fuiste mi confidente de sus daños y asesinatos; luego, de algún modo, su cómplice.. y ahora ya sólo eres como él. Siempre me pareció bastante ridículo el hecho de ir soltando por ahí esos "para siempre" tan banales. Porque, como decía mi estimado Bécquer (cómo se nota que la literatura nunca fue tu punto fuerte) "¡Ay, barro miserable, eternamente no podrás ni aun sufrir!". Claro que la poesía siempre fue carente de sentido para ti..

Así que mucha suerte. Quizás algún día madures y encuentres la dirección de todo esto.


jueves, 1 de septiembre de 2011

Soñar contigo.

Déjame esta noche soñar contigo.
Déjame imaginarme en tus labios los míos.
Déjame que me crea que te vuelvo loca.
Déjame que yo sea quien te quite la ropa.
Déjame que mis manos rocen las tuyas.
Déjame que te tome por la cintura.
Déjame que te espere aunque no vuelvas.
Déjame que te deje tenerme pena.
Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera, siempre sería.
Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu veneno.
Qué bonito sería arrojar al suelo la copa vacía.
Déjame presumir de ti un poquito,
que mi piel sea el forro de tu vestido.
Déjame que te coma sólo con los ojos,
con lo que me provocas yo me conformo.
Si algún día diera con la manera de hacerte mía,
siempre yo te amaría como si fuera, siempre sería.
Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu veneno.
Qué bonito sería arrojar al suelo la copa vacía.
Déjame esta noche soñar contigo.



Últimamente me ha dado por leer mucha poesía. En este caso escucharla es incluso mejor.