domingo, 11 de enero de 2015

You may rise to find the sun.

El amarillo puede irse en cualquier momento. Me asusta. Me ha hecho falta su brillo para eclipsar el añil, para convertirlo en un azul desvaído, gastado por el tiempo (y las lágrimas). Ya no es el color oscuro que me engullía, aquel en el que me sentía tan perdida que temía no volver a orientarme jamás. El amarillo me ha recordado que el tiempo desgasta el dolor. Su luz ha empalidecido los cuadros de la tristeza que colgaban en mis paredes. Es un pequeño sol, aunque a veces se le olvide brillar para sí mismo.

Y aunque me asuste, aunque vea venir otra vez al añil a lo lejos, quiero que despliegues las alas y vueles tan lejos como te haga falta para seguir brillando, ahora que por fin eres consciente de tu luz. De tu amarillo desbordante.


(Aunque se me parta el corazón en mil pedazos.)

domingo, 14 de diciembre de 2014

Añil.

Estoy llena de añil. Desbordante, de hecho. Se me hielan los domingos. (Será que no están llenos de amarillo). Cuando creía que ya me había hartado de las canciones tristes, era que no las conocía todas. Así que los domingos se me llenan de violines y pianos desconocidos.

Siempre encuentro una excusa para no quererme.

He actualizado mi lista de miedos. Sólo cambia la gente, el número sigue siendo el mismo.


Todo en (des)orden.

Espero perdonarme.

In an isolated system, entropy can only increase.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Sunflowers, 1888.

A veces, más que un ancla, necesito algo que me propulse con fuerza a la superficie. Las anclas, al fin y al cabo, se quedan en el fondo. Tú siempre flotas, y eso es maravilloso. Cuando me ves al fondo, me recoges y me sacas fuera. Me enseñas el color amarillo, y eso es más que maravilloso. Es casi magia. El calor, la vida, la luz. Todo está fuera del agua.

Gracias. Eres una conexión preciosa con el amarillo.


Normalmente, habría utilizado "necesitamos" en lugar de "necesito" en la primera frase. Pero me he rendido un poco. No me importa derrumbarme y admitir el derribo si es contigo. No estoy muy segura de si eso está bien o mal.

Quizá no leas esto nunca. Pero gracias, de corazón.

(La mejor postal que podías haberme traído. Sin duda.)

domingo, 30 de noviembre de 2014

It's okay.

Hay días en los que la densidad de la atmósfera se vuelve tan alta que cuesta hasta respirar.

Supongo que no sería casualidad que anoche a las 5 la niebla hiciera de los faros de los coches puntos de luz difuminada. Ni el frío de tiritona.

No sé qué se hace cuando ni los sueños te dejan tranquilo.


One day I'm going to grow wings,
a chemical reaction,
hysterical and useless,
hysterical and...

lunes, 10 de noviembre de 2014

Stay strong.

Te imagino en una habitación muy oscura, en una esquina, casi engullida por las sombras. Lloviendo a mares fuera, las gotas estampándose contra la ventana. (De las tormentas que duelen en los hombros.) Mirando a la niña de la cama dormir. Te imagino yendo hacia ella y besándole la frente, arropándola entre las mantas, como si la lluvia estuviera dentro y quisieras protegerla. (Sólo era una niña y no tenía que calarse.)

Dejé de creer en los héroes a tiempo completo, pero creo que todos tenemos el potencial de serlo aunque sea un instante. Para mí llevas el espíritu del héroe contigo desde que eras la niña dormida. Aunque no te tocase ser un héroe.

Lleva tiempo curarse las alas después de caer sin remedio y hacerse pedazos. Lo sabes igual que yo.


Todo aquel que quiera conocerme debería saber que tengo una lista de reproducción sólo para llorar.

Sigo intentando perdonarme.

viernes, 31 de octubre de 2014

Sin título.

Menuda cobardía.

El otro día fui sentada en el asiento 26E y pensé en escribirte, pero me dolió sólo pensar en el recuerdo que pudieras tener de mí. Hasta ahí llega mi cobardía, aunque creo que lo mío es algo peor que eso. Es más que debilidad. Y es egoísta. Así que hoy no lo he pensado mucho y te he escrito. Y sé que me has leído. Y el silencio dobla todas las esquinas y me encierra en el gris.

(Tu silencio es el silencio, ocupa el espacio entero, es el mar de noche.)

Me aplasta las entrañas.

Espero no morir siendo cobarde.


Espero perdonarme.

domingo, 19 de octubre de 2014

Todo en orden.

Tengo mil fantasmas acosándome. Me traen el frío a los huesos. Me arañan el alma, quieren hacerla jirones. No sé cuánto tiempo hace falta para que se vayan los demonios. No sé qué está pasando.

Tengo muchas canciones prohibidas. Me diluyen, me desangran.

Estoy esperando a crear mi propia ola. Una que me levante y me impulse tan rápido y con tanta fuerza que crea que me voy a matar contra las rocas, para que al final me deje encima. Con veinte mil magulladuras, pero encima. Con más adrenalina que nunca.

Curioso que quiera una ola cuando el mar se me desborda por los ojos.


La música me mata y me resucita.

Lo siento, necesito que me revienten las emociones de vez en cuando. Todo en orden.

Y hoy te he visto guapa con los ojos inundados.